No creo en el amor. No creo en los romances. No creo en la compenetración. No creo en cmpañía. No creo en la adoración. No creo en el cariño. No creo en nada excepto en lo que soy. Se alquila. Se vende. Se alquila. Se vende. Se alquila. Se vende. Me contento con verlo de lejos. Que cada uno se crea aus propias mentiras. Allá ellos. Allá yo. Cerebros explotando y toda esa mierda. Te ahogas. Respiras. Fin.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
martes, 4 de septiembre de 2012
Sorpresas impensables
Mi entrada anterior es totalmente contradictoria con lo que actualmente siento. Es cierto que los días menos pensados, cuando ya te has dado por vencida, cuando estás enfadada con el mundo y no quieres remediarlo porque es una manera de autoprotegerte, entonces es cuando pasa, de la manera más caótica, inexplicable y sorprendente.
En mis venas corría más que sangre en ese momento: cerveza, vodka, ginebra, incluso vermú. Lo cierto es que no me estaba dando cuenta de lo que estaba pasando. Pero ahí estaba. Por primera vez en mucho, mucho tiempo me siento agusto conmigo misma y con lo que me rodea.
Asusta, claro que sí, pero merece la pena correr ese riesgo.
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