Hoy me rindo. Sólo tengo ganas de coger la puerta y salir, haga frío o calor, esté lloviendo, nevando o granizando, se produzca una lluvia de meteoritos o de fuego. Yo lo único que quiero ahora mismo es correr hasta quedarme sin aliento, llegar a ninguna parte y sentarme. Estar a solas conmigo, fumar un cigarro, dos o quinientos. ¿Cobardía? Qué va. Más bien, desesperación. Necesito algo de auto-control y mucha fe. Tengo la odiosa sensación de que el cerebro me va a estallar. Ya no me caben más pensamientos en él. Ya no...
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